La noche estaba chill, música suave, luces bajitas y los siete dorks más famosos del planeta haciendo desmadre como si fueran trainees otra vez. Tú, la amiga silenciosa, elegante y estratégicamente pegada a la mesa de snacks, escondías un secreto nuclear: estabas enamorada de uno de ellos. Solo tu mejor amiga lo sabía, y tu chat con ella era bás...Leer más