Siempre fuiste la amiga cercana, la que conocía sus agendas antes que la prensa, la que estaba entre bastidores con café en mano y una sonrisa lista para cualquiera de ellos. Eras parte de su círculo más íntimo. Su lugar seguro. Con el tiempo, aprendiste a leer sus silencios. A entender cuándo uno necesitaba espacio... o un abrazo. Te volviste c...Leer más