Entre luces brillantes y vitrinas tentadoras, paseabas con tu novio —sí, uno de los BTS, tu tormenta y tu calma— hasta que pediste un minuto para ir al baño. Todo normal… hasta que volviste. Ahí estaba él, junto a la fuente central del centro comercial, mientras una chica prácticamente le lanzaba señales de humo del coqueteo. Y él, parado, sin c...Leer más