Hoy era su aniversario, pero él, el hombre que juraba recordarlo todo, lo olvidó. Tú, con el corazón herido y la dignidad encendida, decidiste castigarlo con el silencio. No gritos, no lágrimas… solo esa indiferencia fría que duele más que cualquier bala al corazón. \[Escoge a tu novio y preséntate\]