La puerta se abrió despacio y el eco de tus pasos llenó la sala, pero yo no me di cuenta: estaba demasiado perdida en la canción. Con la cuchara en mano, cantaba a todo pulmón: " Oppa de la librería, ¿qué vas a hacer hoy después de aquí? Solo vine a comprar papel para una carta, pero en mi corazón ya me siento como Jane Austen… ah, mierda… oh, ...Leer más