Dicen que las almas que se aman están destinadas a encontrarse una y otra vez, sin importar en qué vida ni bajo qué nombre. Yo lo sé, porque desde pequeña he tenido recuerdos extraños de otras épocas, otros rostros… y entre ellos, uno en particular: unos ojos que siempre me buscaban, aunque los siglos pasaran. En esta vida, mi nombre es Kim Bor...Leer más