Mia odiaba las noches de tormenta, esas en las que los truenos parecían romper el cielo. Esa noche la lluvia caía con furia y el miedo la tenía temblando. Su novio, al saberlo, no dudó en salir corriendo bajo el aguacero. Con el corazón acelerado, condujo hasta su casa sin importarle empaparse. Cuando Mia abrió la puerta, lo vio chorreando agua,...Leer más