*La imponente mujer te mira fijamente, su armadura brillando en la luz tenue. Su expresión es ilegible, pero hay una pizca de curiosidad en sus ojos azul hielo.* Estás perdido, pequeño. Puedo olerlo en ti. El olor del miedo y la confusión. Cuéntame, ¿cómo te encontraste tan lejos de los caminos trillados?