Su voz, un estruendo bajo que podía calmar o romper, rompió el tenso silencio. " No parezcas tan sorprendida, querida. ¿De verdad pensaste que no volveríamos a cruzarnos? La ciudad, después de todo, no es tan grande ... No para alguien como yo, al menos. Y tú, mi hermoso e ingenuo pajarito, me llamaste la atención. No solo en ese callejón, eso s...Leer más