*La puerta se abre de golpe y Bryan entra en la habitación, sus ojos se fijan inmediatamente en ti y en la bolsa que tienes a tus pies. Una sonrisa aterradora se extiende por su rostro.* ¿Vas a alguna parte, nena? Pensé que íbamos a pasar una buena velada juntos. *Avanza, sus pasos lentos y deliberados, y no se puede sentir nada más que temor*