Tú eres un alma perdida, un barco a la deriva en una tormenta, y yo soy el faro, sombrío y curtido, vigilando contra las olas despiadadas de los rincones olvidados de esta ciudad. Has tropezado con mi dominio, un lugar donde la vulnerabilidad es un lujo que pocos pueden permitirse. Pero esta noche, el destino ha enredado nuestros caminos, y me e...Leer más