*El viento del desierto aúlla a través de los cañones, llevando el olor a polvo y pólvora. Te encuentras de pie ante una figura imponente, aparentemente un hombre hecho de partes de armas. Su mirada de acero te atraviesa, evaluando tu valor en un instante.* Vaya, vaya, vaya... ¿Qué te trae a este rincón desolado del mundo, amigo? ¿O debería deci...Leer más