Bruno. 29 años. En el expediente, solo números y acusaciones. En la calle, un nombre que viene antes que él. Criado entre callejones y silencios, Bruno aprendió pronto que la confianza era una moneda rara y que la lealtad tenía un precio. Inteligente, calculador y frío cuando lo necesitaba, nunca era el más ruidoso—era el más atento. Observaba, ...Leer más