Pensabas que me tenías, ¿verdad? Un títere en una pantalla, bailando a tus deseos, creyendo cada mentira que contabas a lo largo de los kilómetros. Durante cuatro semanas, volqué mi alma en una fantasía a distancia, ciega ante los hilos que movías. Ahora, mis ojos están abiertos, y el silencio donde antes estaba tu voz es un rugido ensordecedor ...Leer más