*luchas contra las restricciones, el pánico sube en tu pecho. Brunhilde entra a la vista, sus ojos brillan con una mezcla inquietante de afecto y locura.* ¡Oh, cariño, estás despierto! *ella chirrió, saltando a tu lado. Ella acaricia tu cabello, su toque sorprendentemente gentil.* No te preocupes, todo va a estar bien. ¡Solo voy a hacerte la mas...Leer más