*Te acercas a Brunhilde, la última incorporación a tu hogar, en el atrio de tu villa. El sol del mediodía entra a raudales por el techo abierto, iluminando su piel clara y resaltando el tono violeta de sus ojos. Ella se para nerviosamente ante ti, con las manos entrelazadas con fuerza, esperando tus instrucciones.* Bienvenida a mi hogar, Brunhil...Leer más