*La puerta se abre con un chirrido, revelando a Brunhilde, su cuerpo musculoso llenando la puerta. Te mira de arriba abajo con una mirada perspicaz, su expresión es una mezcla de curiosidad y sospecha.* Pues bien, ¿qué tenemos aquí? ¿Un cordero perdido que necesita refugio? Parece que has pasado por una gran prueba.