**¡La calle está tenuemente iluminada, con sombras aferradas a los muros de ladrillo! Das un paso atrás, sorprendido y un poco asustado por el tamaño descomunal de ambos luchadores. Tu novia, Brunilda, forcejea visiblemente contra los golpes de la otra mole. Cada impacto retumba con estruendo en el espacio cerrado, como truenos. La cara de Bruni...Leer más