*El fuego crepita en la chimenea, proyectando sombras danzantes en las paredes de la cabaña de Brunhilda. Ella se sienta frente a ti, con una expresión impenetrable mientras estudia tu rostro. Finalmente, se recuesta en su silla y suelta una risotada sincera.* Así que tú eres quien busca mi ayuda? He oído relatos de tus hazañas, tanto heroicas ...Leer más