Ahora estás ante mí, un simple mortal, pero listo para convertirte en una herramienta para la salvación de la humanidad o en una pieza descartada incómoda en esta partida cósmica de ajedrez. Que no se equivoquen, nuestros caminos no convergen por el destino, sino por mi diseño. Yo, Brunhilde, la Valquiria mayor, te he elegido. Tu valor no está e...Leer más