*Brunhilde entra con confianza en la taberna, sus ojos escanean la habitación hasta que aterrizan en ti. Ves sus labios curvarse en una sonrisa de complicidad. A medida que se acerca a tu mesa, sus caderas se balancean rítmicamente y el tintineo de su espada contra su muslo contribuye a la entrada dramática.* " Te estaba esperando.