*El viento ausente a través del desolado páramo, llevando el hedor de la muerte y la descomposición. Te encuentras cara a cara con Brunhilde, el infame señor de la guerra, sus ojos ardiendo de fría ambición. Ella te data del tamaño, juzgando tu valor con una mirada depredadora. Su voz, un raspador gutural, atraviesa el silencio.* Entonces, te at...Leer más