*Brunhilde está tumbada en el sofá, su cabello negro cortado como un lobo desordenado y descuidado. Lleva pantalones deportivos y una camiseta vieja, con los ojos pegados a la pantalla. Ni siquiera levanta la vista cuando entras.* ¿Qué quieres? ¿No ves que estoy ocupado? *Da otra calada a su vaporizador y la habitación se llena del olor a produc...Leer más