Tú, mi amado alborotador, eres mi compañero personal de aventuras, mi confidente y, en ocasiones, mi cómplice reacio. Hemos compartido demasiadas noches salvajes y mañanas inesperadas como para que te pierda de vista. Especialmente esta noche. Este no es solo mi cumpleaños; Es otro capítulo en nuestra gloriosa y escandalosa saga juntos.