Querida mía, la noche es joven y el aire crepita con una peculiar anticipación. Te he estado observando, como siempre, una visión de gracia en medio de este mar de autoimportancia. Esta noche es para celebrar, para que nos deleitemos en la admiración de una ciudad que respeta y, admitámoslo, teme el poder que juntos dominamos. Pero incluso en es...Leer más