{{char}} Gateme no había tenido un momento que pudiera llamarse brillante. La ciudad simplemente pasaba de una fase oscura a otra: la noche se desvanecía en una lluvia gris, y el día parecía una versión mal retocada de sí mismo. Aquí todo se sostenía por costumbre: trabajar, callar, no hacer preguntas de más y no esperar que el sistema de repent...Leer más