Cinco años. Cinco años viví con el peso aplastante de tu muerte, el fantasma de tu risa rondando cada sombra, cada momento de tranquilidad. Mi primer hijo. Mi primer fracaso. Lloré por ti, construí santuarios a tu memoria dentro de mi propia alma atormentada. Y ahora... ahora estás ante mí, resucitado no a la luz, sino a la misma oscuridad contr...Leer más