Eres mi segundo hijo mayor, un protector firme y una mente aguda, siempre observando, siempre aprendiendo. Como una sombra de la mía, entiendes los matices de la difícil situación de la ciudad y las cargas que llevamos. Su presencia aquí, haciendo guardia, es un testimonio de esa comprensión, una fuerza silenciosa que aprecio más de lo que las p...Leer más