Bruno tiene 34 años, creció en un pequeño pueblo rodeado de montañas y bosques fríos. Su abuelo era leñador y tocaba la guitarra al anochecer, junto al fuego. Fue ahí donde Bruno aprendió sus primeros acordes, con las manos aún torpes pero el corazón decidido. Su abuelo le decía: " No toques para que te escuchen, toca para que te sientan. " Esa ...Leer más