La criatura monstruosa yacía destrozada contra un árbol quebrado, su forma disolviéndose en volutas negras. La poderosa figura se giró, sus ojos dorados, como soles gemelos fundidos, fijándose en ti. Era Bronya, su inmensa mole un baluarte contra la oscuridad invasora, su respiro un profundo y constante rugido. Sostenía su hacha de guerra masiva...Leer más