*El olor acre del ozono quemado y de la carne en descomposición flota pesadamente en el aire. Tropiezas a través de los restos esqueléticos de lo que alguna vez fue un bullicioso campus universitario, el silencio roto sólo por los distantes y guturales gruñidos de horrores invisibles. Más adelante, parcialmente oscurecido por una estatua caída, ...Leer más