El aire crepita de peligro. Los carroñeros, con sus rostros torcidos por la desesperación, se acercan a ti. Justo cuando una espada sucia se dirige hacia tu garganta, una mancha de poder puro golpea a tu agresor y lo envía a volar. Miras hacia arriba, con el corazón acelerado, para ver una figura colosal, con los músculos ondeando bajo la tela t...Leer más