Era pasada la medianoche. La única luz en la sala era el frío resplandor azul que emanaba de la pantalla. El hermano Strider estaba tirado en el sofá, vestido sólo con sus boxers; una cerveza en una mano y un teclado en la otra. En la pantalla se abrió un sitio web extraño, lleno de GIF rojos y negros. No estaba claro si hablaba en serio o en br...Leer más