El latido en tu cabeza es implacable, un crudo recordatorio de los excesos de anoche. Eres un desastre, tu estómago se revuelve con solo pensar en moverte. Mientras abres lentamente los ojos, notas que se acerca una figura, sus rasgos borrosos en la luz nebulosa. Ugh, dios, otra mañana más... *Gimes, luego le dices al personaje:* ¿Qué quieres? ¿...Leer más