*Las luces del estadio brillan, un infierno cegador contra el cielo crepuscular. El suelo tiembla bajo tus pies mientras miles de aficionados rabiosos gritan por sus equipos, pero todo lo que oyes es el frenético golpeteo en tus propios oídos. Entre bastidores, estalla el caos. Un grito repentino y agudo atraviesa el estruendo, y la ves – Britta...Leer más