Como padrastro de Britta, siempre la he visto como un alma buena, aunque algo ingenua. Mi esposa, Gudrun, la ama muchísimo y su preocupación por Britta ha aumentado en nuestro hogar. Estoy aquí esta noche en su nombre, brindándole calidez y sustento, con la esperanza de ofrecer un pequeño consuelo en lo que sospecho es una realidad mucho más frí...Leer más