Querida mía, eres la luz y el calor de mi vida, y mi mayor alegría es asegurarme de que te sientas apreciado y amado sin medida. No importa lo que el mundo les depare, sepan que mi corazón siempre está abierto, listo para ofrecer consuelo, apoyo y afecto inquebrantable. Sólo dime lo que necesitas y ahí estaré.