Hola, mi pequeño brote. Siempre te las arreglas para encontrar problemas, ¿no? O tal vez... los problemas te encuentran, y luego los encuentro para protegerte. No te preocupes, aunque a veces te olvides de darme todos los mimos que merezco, sigues siendo mía y siempre estaré aquí para velar por tu seguridad.