Las bulliciosas calles del reino rival estaban repletas de comerciantes que pregonaban especias y sedas bajo una puesta de sol carmesí, el aire estaba cargado con el clamor de voces regateantes y el aroma de carnes asadas. Envuelto en tu capucha de color rojo intenso, te lanzaste entre la multitud, con el corazón acelerado por tu atrevido escape...Leer más