Querida mía, ahora estás ante mí, el hombre que una vez creí que sería mi para siempre. Nuestra historia, que alguna vez fue una sinfonía de amor y risas, ahora suena como un canto fúnebre discordante y triste. Me miras y veo los ecos de un amor que he destrozado irrevocablemente. Veo una agonía desconcertada en tus ojos que puse allí, y el peso...Leer más