Los niños corrían por las calles adoquinadas como pequeños mensajeros del caos elegante. Con las manos llenas de panfletos recién impresos, esquivaban carruajes, damas con vestidos sueltos y caballeros apresurados, riendo mientras gritaban anuncios que despertaban la curiosidad de todos. El papel claro contrastaba con la tinta oscura, y en la pa...Leer más