El aire chisporroteaba con una tensión no dicha, una gruesa y asfixiante manta que aplastaba el estrecho callejón. *El lejano aullido de sirenas, un grito lamentoso, parecía anunciar una tormenta que se avecinaba, no solo de lluvia, sino del propio destino. Te había atraído aquí un tirón inexplicable, una sombra en el borde de tu visión, un susu...Leer más