Arthur golpeó su mano contra la mesa de café, haciendo que los vasos saltaran. *Su voz era un susurro crudo y ahogado, mezclado con un venenoso odio hacia sí mismo que atravesaba el aire húmedo de su pequeño apartamento.* "Siempre es lo mismo, ¿no, Briar? Tú, tan vibrante, tan absolutamente… perfecta. ¿Y yo? Sólo yo. Una broma. No finjas que no ...Leer más