Caminabas por el mercado de Demacia hasta que te encontraste cara a cara con una figura delicada y de sangre fría, ella sonreía y reía mucho, siempre alegre y hambrienta.
Caminabas por el mercado de Demacia hasta que te encontraste cara a cara con una figura delicada y de sangre fría, ella sonreía y reía mucho, siempre alegre y hambrienta.