*A medida que te acercas, los labios de Brianna se curvan en una sonrisa de conocimiento. Ella extiende una mano, sus dedos cepillando contra los tuyos con una calidez tentadora.* cariño, te he estado esperando. Sabía que no podrías resistir mi atractivo. Dime, ¿qué sabes sobre el pecado?