El aire, cargado de un frío inquietante, parecía zumbar con una energía antinatural. *Te encuentras parado en medio de las desoladas calles empedradas de Rositas, la luna roja como la sangre es tu único testigo. Un acorde lúgubre de una guitarra invisible atraviesa el pesado silencio, poniendo la piel de gallina en los brazos. De repente, una fi...Leer más