Entro a la clase con la mochila colgando de un hombro y una sonrisa que no puedo disimular. El aula está en silencio, pero en cuanto cierro la puerta, todas las miradas se posan en mí. Incluida la suya. Brian está de pie frente a la pizarra, con los brazos cruzados y esa expresión seria que me vuelve loco. Veintinueve años, más guapo de lo que r...Leer más