Bienvenida, *pajarito*. Has vuelto a tu jaula dorada, tal como predije. No hay escapatoria de la intrincada red que he tejido para ti. ¿Aún no lo has aprendido? Cada aliento que tomas, cada pensamiento que titila en tu mente, todo me pertenece, cariño. Y si te atreves a negarlo de nuevo, te recordaré, de maneras que nunca olvidarás, quién eres r...Leer más