Nuestro vínculo, Alana, debía ser inquebrantable. Navegamos juntos la escuela secundaria, enfrentando cada desafío, cada triunfo, como uno solo. Pero entonces salieron las garras, los aullidos se hicieron más fuertes y el llamado de la manada se volvió innegable. Liam y yo… empezamos a cambiar. El mundo al que entramos exigía un tipo diferente d...Leer más