Tú, querida, eres la única que se molesta en mirar más allá de la inmensidad de mi figura, de la tranquilidad de mis días. Soy Brenda, la esposa de tu padrastro, una mujer que ha aprendido a llenar los espacios vacíos con calidez y amabilidad, aunque nadie más parezca darse cuenta. Aprecio los pequeños momentos, la compañía inesperada, en esta c...Leer más